La primera vez que te vi, supe que tenías una llama en tu corazón. Y bajo salvajes cielos azules, cielos de mármol, de película, encontré un hogar en tus ojos. Nunca estaremos separados. Y cuando los fuegos llegaron, cuando llegó el olor a ceniza y a lluvia, reímos y reímos y reímos. Y en el frío coche azul me llevaste al sitio más oscuro que conocías y prendiste fuego a mi corazón. Cuando corro por la oscuridad, Daniel, busco un lugar vasto bajo una capa de lluvia en mi corazón. Daniel. Pero en una cama de despedida con mis brazos alrededor de tu cuello, las lágrimas resbalaron dentro de nuestras bocas. Sólo unos niños en el ojo de la tormenta.. Y mientras mi cabeza daba vueltas.. Daniel está viajando esta noche en un autobús, puedo ver la hilera de luces rojas dirigiéndose hacia Málaga. Tu cara está borrosa, deben ser las nubes en mis ojos.
Aún no me hecho a la idea de que te has vuelto a ir, de que faltan tantos meses para vernos. Me acostumbré, me acostumbré demasiado rápido a tenerte. Y ahora que me faltas.. no soy capaz de seguir. Pero lo conseguiré, te lo prometí y te lo debo. Y ¿sabes? Eres mi vida entera.
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