Tienes mil secretos, mil recovecos por dónde yo me pierdo cuando no estás. Lo mucho que te quiero es lo mucho que desespero, que me perdone el cielo que hoy me siento un Talibán. Sé que no soy fácil, que a veces manda huevos, que aunque quiera no puedo dejarte de mirar. Pierdo la cabeza en los tiempos de espera, no puedo evitar ser a la vez la lija y la seda. / Vuelve ya o por lo menos que te hayas ido para siempre, porque seguir en este ambiente no da para más. Tanto te espero que desespero, ahora me faltas, ahora te tengo. Hago recuento de lo que tengo y no tengo nada. / Hoy me he echado a perder, cuando empiezo no paro, tengo gran facilidad en terminar de romper lo que estaba arreglando. Y llamando a tu buzón de voz una y otra vez, yo que me había jurado dejarte respirar.. pierdo la paciencia y después la cabeza, no puedo evitar estar a la vez vencido y tirar piedras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario