¿Alguna vez te han comido el corazón a mordiscos?

martes, 16 de agosto de 2011

Vicios y virtudes.

Hablemos de ruina y espina, hablemos de polvo y herida, de mi miedo a las alturas, lo que quieras, pero hablemos. De todo menos del tiempo, que se escurre entre los dedos. Hablemos para no oírnos, bebamos para no vernos. Hablando pasan los días que quedan para irnos: yo al bucle de tu olvido, tú al redil de mis instintos. Maldita dulzura la tuya. Hablemos de ruina y espina, te clavas el polvo en la herida. Me culpas de las alturas que ves desde tus zapatos, no quieres hablar del tiempo aunque esté de nuestro  lado.Y hablas para no oírme, y bebes para no verme. Y yo que callo, río y bebo, no doy tregua ni consuelo. No es por maldad, lo juro, es que me divierte el juego. Maldita dulzura la tuya.


Maldita dulzura la nuestra.

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