Te cansaste de ser mi hermano mayor, mi mejor amigo, mi socio, mi confesor. Te cansaste de ser experto en el amor que siento por otro, otro que no eras tú. Te cansaste de hablar de amor y de no hacerlo conmigo, te cansaste de recoger lo que sobraba de mis líos; de no ser el que cada noche me quitaba el vestido. Te cansaste de ser menos que un amor y más que un amigo.
Lo siento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario