Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa, y esas maneras, y el remolino que forma en cada paso de gesto que da. Pero además le he visto serio, ser él mismo, y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de mírale cómo bebe las cervezas, y cómo se revuelve sobre las baldosas y qué fácil parece a veces enamorarse. Todo eso de que puede llegar a ese ese único puto motivo de ser vivo y a la mierda con la autodestrucción. Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que él aparezca de golpe y de frente para decirte "venga, hazte un peta y me lo cuentas". / Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que yo escribo los míos. / Que conozco su voz en formato susurro, y en formato gemido, y en formato secreto. / Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores, y yo sí que no tengo cojones a negarle nada porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna... y mira que hay tontos enamorados en este mundo. / Que ten entiendo, que escribes sobre lo mismo, que razones tenemos todos, pero yo le quiero por muchas más razones que vosotros.

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