El peligro no es cuestión de un par de golpes, el peligro es no saber a dónde ir; el peligro es no encontrar jamás tu sitio y sentir que ya llegaste, sin salir...
El peligro es el fantasma que planea sobre aquello que soñaste un día alcanzar, y te ata de las manos mientras graba en tu pellejo una letra, una cifra y a volar. Y correr dicen que es cosa de cobarde, pero todos somos carne de cañón. Yo lo soy, y no me importa confesar que más que nadie pero, ¿aquí quien no es cobarde por amor?

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